MOTIVACION

MOTIVACIÓN POR PONERSE LAS PILAS O POR GANAS

En los temas de motivación nos encontramos con dos estilos de personalidad diferentes, que nunca se dan en estado puro, pero cuya conceptualización nos puede servir para reflexionar. Por un lado, están los voluntaristas, personas con una tremenda fuerza de voluntad que lo apuestan todo a la constancia y la disciplina. Para ellos, “ponerse las pilas” es la razón de su acción, aunque a veces carezcan de claridad en el sentido o el objetivo.

Por otro lado, están aquellos que no solo no son voluntaristas, sino que carecen de fuerza de voluntad. Estos suelen tener más claridad sobre lo que quieren y buscan, pero les falta la energía para ejecutar las acciones necesarias. Necesitan estímulos, disparadores que reactiven su motivación, más que simplemente “ponerse las pilas” como los voluntaristas. Identificar estos dos perfiles de motivación ayuda a comprender mejor cómo motivarnos y cómo motivar a los demás.

LA MOTIVACIÓN QUE REALMENTE AYUDA A PERSEVERAR

La orientación a resultados y la búsqueda del logro han sido sobredimensionadas como factores de motivación. Si bien es cierto que los resultados pueden marcar un horizonte y guiar nuestras decisiones, la verdadera energía motivacional no debería centrarse exclusivamente en ellos, sino en los comportamientos, hábitos y rutinas que nos llevan a crecer. La motivación basada en el comportamiento es más profunda, estable y saludable que la motivación por el logro. Sin embargo, es un camino más desafiante, porque implica construirnos a nosotros mismos a través del desarrollo de hábitos, habilidades y conocimientos. Cuando aprendemos a motivarnos por el proceso y no solo por el resultado, encontramos una fuente de energía interna que no depende de éxitos puntuales. Si solo te motivás con el logro, tenés que esperar a que llegue para sentirte bien. Es como un vaso de cerveza lleno de espuma: parece mucho, pero se desvanece rápido y la motivación se desploma. En cambio, quien se enfoca en construir un sistema y fortalecerse a sí mismo, encuentra una motivación genuina y sustentable, que le permite perseverar y disfrutar del proceso de aprendizaje.

PERCEPCIÓN Y REALIDAD INTERIOR – MINDSET

La percepción es nuestra realidad. Si nos vemos como perdedores, el mundo nos reflejará ese juicio; pero si nos vemos como triunfadores, igualmente recibiremos esa respuesta del entorno. Esta relación entre nuestra percepción y la forma en que los demás nos perciben es poderosa. Es fundamental trabajar en cómo nos vemos a nosotros mismos, ya que esta imagen interna proyecta la energía y confianza que las personas a nuestro alrededor responderán positivamente.

MOTIVACIÓN EMOCIONAL Y TÉCNICA – MINDSET

La motivación puede surgir de diferentes fuentes: una más emocional y exterior, donde nos decimos “¡Tú puedes!”, o más técnica, centrada en el “yo puedo” interior. La clave está en saber que la motivación no siempre es externa, sino que también debe nacer desde dentro, permitiéndonos alcanzar nuestro máximo potencial a través de la perseverancia y la acción. Mantenerse motivado significa mantener una mentalidad enfocada en el esfuerzo y el crecimiento personal, independientemente del resultado inmediato.

ENTUSIASMO COMO RESPONSABILIDAD DEL LÍDER – ENTUSIASMO

El líder tiene la responsabilidad de entusiasmar a su equipo. La capacidad de inspirar y motivar a través del reconocimiento y el desafío constante es clave para sacar lo mejor de cada colaborador.

MIRADA POSITIVA PARA POTENCIAR – POSITIVIDAD

Para sacar lo mejor de los demás, es fundamental adoptar una mirada positiva. Ver errores sin juzgar, valorar intentos y confiar en el potencial ajeno son claves para fomentar el desarrollo. Este enfoque construye relaciones de confianza y maximiza la capacidad individual.

EXPECTATIVAS DE EVOLUCIÓN EN EL TRABAJO

No se puede esperar mucho de alguien que no tiene ninguna expectativa de evolución; y no alcanza con el argumento de que debe cumplir con su responsabilidad o trabajo. Si no se vislumbra algún tipo de crecimiento hacia adelante, se apagó la luz al final del túnel.

LA MOTIVACIÓN Y EL CRECIMIENTO – motivación

La motivación está íntimamente ligada a una expectativa de crecimiento, ya sea ascender en una posición, alcanzar un logro, desarrollar alguna habilidad interna o aprender un nuevo conocimiento. En el momento en que, por alguna razón, el día a día de una persona deja de tener ese horizonte, y lo único que ocupa su mente es cumplir con sus tareas diarias para mantener el estado actual sin ninguna mejora, la motivación se ve afectada.

SENTIRSE UNA ESTRELLA ANTES – motivación

Si te disponés a sentirte como una estrella antes de actuar, tenés más probabilidades de mostrar tu mejor versión. La inspiración para sentirte así puede provenir de cualquier fuente: una canción, una historia o un personaje que te inspire. Lo importante es que es posible y más sencillo de lo que parece prepararse de esta manera, ya que el autoempoderamiento previo puede tener un impacto directo en el desempeño y la motivación.

GANAS Y ESFUERZO: MOTIVACIÓN INTERIOR – GANAS

La motivación no siempre viene del esfuerzo, sino de las ganas internas. Cuanto mayor es la confianza en uno mismo, menos esfuerzo se necesita para lograr los objetivos. Las ganas representan el impulso natural y espontáneo que permite avanzar sin la presión del esfuerzo forzado. Este impulso está relacionado con la claridad intelectual y el alineamiento con nuestros valores y pasiones. A diferencia del esfuerzo, que puede surgir por inseguridad, las ganas están basadas en una motivación intrínseca y profunda.

“NO VAS A PODER” COMO HERRAMIENTA MOTIVADORA – motivación

La máxima motivación se logra al desafiar al otro a demostrar que puede hacerlo. Esto se logra al hacerle sentir que quizás no puede hacerlo. Por ejemplo, un vendedor de autos puede provocar al potencial comprador sugiriendo que el automóvil es demasiado caro para él. Este tipo de desafío puede sacar lo mejor de las personas, impulsándolas a demostrar su capacidad. Sin embargo, debe ser utilizado con cuidado, ya que puede generar frustración si se percibe como despectivo.

DESAFÍO QUE GENERA MOTIVACIÓN INTERNA – motivación

En realidad, no estás ofreciendo ayuda, sino más bien estás demostrando que tú sí puedes, y esto activa a la otra persona. Le estás diciendo: “Déjame intentarlo, yo puedo hacerlo, ¿quieres que lo intente?”. Cuando alguien se da cuenta de que tú puedes hacer lo que ellos no creían posible, se siente amenazado y da lo mejor de sí mismo. Este desafío despierta una motivación interna que, antes de esa demostración, estaba bloqueada.

LA AMENAZA VELADA QUE IMPULSA – apoyo

Esto se disfraza como ayuda y apoyo, pero en realidad es una amenaza velada. El problema surge si alguien dice que no puede y se queda en esa posición, sin intentar superarse. Nadie puede hacer que algo sea posible si la otra persona no lo intenta. La demostración de que tú eres capaz genera presión, y la persona ahora se siente desafiada a intentarlo, lo que activa la motivación para superar sus propias creencias limitantes.

EL PLACER COMO MOTOR DE ACCIÓN – MOTIVACIÓN

Registrar las sensaciones de placer durante actividades físicas como correr o nadar puede convertirse en un motivador clave. Este placer sensorial actúa como un estímulo poderoso, impulsando el deseo de repetir estas actividades. La conexión con el cuerpo y el disfrute del momento presente genera un círculo positivo que refuerza la motivación, haciendo que la acción se vuelva más placentera y, por ende, más atractiva a medida que la persona disfruta del proceso.

LA HIPOACTIVIDAD COMO ESTRATEGIA DE SEGURIDAD – MOTIVACIÓN

Muchos activistas se sienten cómodos con la hiperactividad, ya que esta les proporciona una falsa sensación de control y seguridad. Esta sobrecarga de tareas surge de la ansiedad de no poder estar quietos o relajados, ya que la inactividad les genera angustia. Distribuir la carga de trabajo es crucial para mantener un equilibrio saludable. La incapacidad de relajarse se convierte en un desafío, impidiendo encontrar momentos de descanso esenciales para mantener la motivación y el rendimiento a largo plazo.

LA FRUSTRACIÓN DEL ESTANCAMIENTO PERSONAL – MOTIVACIÓN

El estancamiento ocurre cuando las personas sienten que no pueden agregar más valor a su entorno o a sí mismos. Esta sensación puede ser devastadora, ya que socava la motivación y la autoconfianza. El valor que una persona se espera aportar no se materializa, generando desilusión. Para evitarlo, es necesario redefinir los objetivos y encontrar nuevas formas de crecer y contribuir. El crecimiento personal y profesional depende de la capacidad de agregar valor de manera constante.

DEFENDER TU MOTIVACIÓN PERSONAL – MOTIVACIÓN

Es crucial proteger tu motivación y saber alejarte de aquellos que, consciente o inconscientemente, la socavan. Las críticas y descalificaciones, ya sean de buenas o malas intenciones, pueden robarte inspiración y hacerte sentir incapaz. Estos ataques contra tu autoestima y energía deben ser neutralizados con tolerancia cero. Es necesario aplicar límites firmes para mantener intacta tu motivación. Escuchar a los demás está bien, pero nunca debes permitir que la descalificación afecte tu impulso hacia el éxito y el crecimiento.

LIDERAZGO Y EQUILIBRIO MOTIVACIONAL – LIDERAZGO

Un buen líder entiende la importancia de equilibrar la identidad personal con el sentido de pertenencia al grupo. Cada miembro debe sentirse valorado por sus características únicas y, al mismo tiempo, ser parte de un equipo cohesionado. Este equilibrio fomenta la motivación y el bienestar de las personas, asegurando que se sientan reconocidas tanto individualmente como dentro del colectivo. Un líder que maneja estos aspectos de manera efectiva puede desarrollar a su equipo de forma integral y mantener su motivación alta.

ESTANCAMIENTO Y FRUSTRACIÓN LABORAL – frustración

No solo caerán su motivación, entusiasmo y productividad, sino que el resentimiento y la frustración por ese estancamiento comenzarán a generar problemas y percepciones negativas en el entorno. Por eso es tan importante, al liderar un equipo, tener contacto con las expectativas de crecimiento que cada integrante o colaborador pueda tener, o que quizá ha dejado de tener.

TIPOS DE MOTIVACIÓN – PLAZO

Para generar motivación a corto plazo, permite que la persona se exprese libremente. Para mantener la motivación a mediano plazo, brinda reconocimiento y apoyo positivo. Para fomentar la motivación a largo plazo, impulsa un ciclo constante de superación personal.

UN BUEN TRABAJO TE MOTIVA

No busques emociones en tu trabajo. Un trabajo es bueno porque lo conviertes en bueno. Te sentirás satisfecho si brindas tu máximo esfuerzo. Si puedes crear, aprender y desafiarte a ti mismo. Desarrolla tu papel activo de generar. Ya sea deseando recibir y aprender, o dar y generar. Contribuye, aporta valor, genera, sé útil. El entusiasmo de dar es tan gratificante como el de recibir.

DEPENDENCIA VS INDEPENDENCIA LABORAL

En una relación de dependencia, la motivación no es tan necesaria, ya que hay un salario asegurado. En la independencia, la inspiración lo es todo, necesitas gestionar tu motivación.

GESTIONAR Y CUIDAR LA MOTIVACIÓN

Integra la motivación personal y la de tu equipo en tus metas. La motivación es clave para alcanzar resultados satisfactorios. No es necesario ser un experto en motivación, pero sí priorizarla. Evalúa el costo en motivación de cada acción que tomes. Enfócate en lo que aporta valor, evita ser crítico y detectar errores constantemente. No descartes cualquier comentario, idea o contribución buscando excepciones. Mantén un enfoque positivo y brinda oportunidades para el éxito, no anules a los demás.

MOTIVADORES INTERNOS Y EXTERNOS

Existen motivadores internos y externos que impulsan nuestra motivación. Los motivadores internos son más estables y evolucionados que los externos. Es beneficioso apoyar y cultivar la motivación interna con estímulos externos. El entorno y los estímulos externos influyen en nuestro sistema de motivación.

ESTÍMULOS COMO HERRAMIENTA MOTIVACIONAL

Somos receptivos y vulnerables a estos estímulos del entorno. El entorno moldea nuestras respuestas, aprovecha esto a tu favor. Crea una estrategia de estímulos seleccionándolos y organizándolos. Descubre qué estímulos te ayudan a superar tus desafíos. Al elegirlos, diriges y fortaleces tu motivación a través del entorno.

CREAR UN AMBIENTE MOTIVADOR

Crea un ambiente motivador y positivo, como líder establece ese espacio. En este entorno, todas las voces son importantes y deben ser escuchadas. Anima a todos a expresarse, incluso si es necesario instar a alguien a hacerlo. Para fomentar la motivación, permite espacio para la desmotivación y las quejas. Enfrenta a quienes desmotivan y descalifican con argumentos razonados. Utiliza estímulos y crea situaciones que favorezcan el cambio y evolución.

MOTIVAR PARA DESPERTAR POTENCIAL

Motivar implica ayudar a que la otra persona saque lo mejor de sí misma, reconociendo su potencial. Es importante resaltar y recordarle sus cualidades valiosas. La motivación implica creer en el otro incluso más de lo que él mismo cree. Hazle sentir que está utilizando solo el 10% de su capacidad y que tiene mucho más para ofrecer.

CORRECCIÓN CON CONFIANZA Y VALOR

Corrige de manera constructiva, mostrándole que confías en su capacidad de hacerlo bien. Felicítalo y valóralo como si ya estuviera desempeñándose de manera excelente, incluso si todavía está aprendiendo. Sé consciente de los prejuicios y etiquetas negativas que puedes asignar a los demás.

LIDERAZGO Y CREENCIAS POSITIVAS

Revisa las etiquetas negativas dentro de tu equipo y reemplázalas por etiquetas positivas. Como líder, tu fortaleza radica en ir más allá de las etiquetas y creer en el potencial de cada individuo.

MOTIVACIÓN SINÉRGICA EN EL EQUIPO

Motiva la colaboración, el trabajo en equipo y el logro compartido. La falta de compañía puede llevar a la frustración y la inmovilidad. Cuando alguien se encuentra desmotivado, es importante brindarle compañía y apoyo. Reconoce los talentos y habilidades de los demás y únelos con los tuyos. Si solo te preocupas por tus propios dones, acabarás solo en el camino.

ESTRUCTURAS QUE LIMITAN LA MOTIVACIÓN

Por seguridad, comodidad y temor, se establecen estructuras de funcionamiento. Estas estructuras crean inercia y una dinámica estable que nos hace actuar sin motivación. Empezamos a evaluar nuestro rendimiento en función de derechos y merecimientos. La falta de desafíos y adrenalina genera una sensación de estancamiento.

ROMPIENDO ESTRUCTURAS ESTANCADAS

Estas estructuras formales son aceptadas por todos y bloquean el flujo motivacional. Para liberar la energía, es necesario identificar y romper estas estructuras. Esto puede lograrse mediante cambios externos arbitrarios o planteando preguntas incómodas. Cambiar a alguien de posición o asignarle una tarea atípica pueden ser formas de romper la estructura establecida.

ASPIRAR A COSAS MÁS GRANDES

Pensar en grande o animarnos a aspirar a cosas más grandes conlleva un tremendo potencial frustrado. El miedo a sentirnos muy mal por no alcanzar aquello que aspiramos es lo que hace que dejemos de animarnos. Sin embargo, este miedo es una fantasía, un error técnico psicológico, porque el aparato psíquico se frustra más cuando no lo intenta que cuando no lo logra. Corregir este pequeño error puede aumentar exponencialmente tu rendimiento.

INICIATIVA O NECESIDAD DE EXIGENCIA

Al observar a nuestros líderes o colaboradores, podemos categorizarlos usando la analogía de los caballos: algunos necesitan ser sujetos firmemente para contener su iniciativa, mientras que otros requieren ser taloneados para moverse. Los colaboradores pueden ser proactivos, requiriendo desaceleración, o parecer perezosos y necesitar más exigencia para maximizar su rendimiento. La clave es que los colaboradores demuestren su iniciativa y compromiso, y los líderes mantengan una conexión constante con ellos.

COMUNICACIÓN Y PERCEPCIÓN DE INICIATIVA

Es crucial que los colaboradores demuestren su iniciativa y compromiso, y que los líderes mantengan una conexión constante con sus equipos para identificar si realmente tienen iniciativa o si poseen un perfil más lento y ocioso. A veces, un colaborador parece no proponer cuando en realidad lo está haciendo. Por lo tanto, la comunicación abierta y la percepción correcta son fundamentales para ajustarse al comportamiento adecuado en función de la percepción mutua.

AUTOEVALUACIÓN Y COMUNICACIÓN CONTINUA

Finalmente, es más fácil percibir si nuestros colaboradores tienen o no iniciativa, que identificar si nuestros líderes o clientes nos perciben a nosotros con o sin iniciativa. Aquí, generalmente, percibimos cierta incertidumbre, lo que resalta la necesidad de autoevaluación y comunicación continua. La alineación con las expectativas y necesidades de nuestro entorno profesional requiere una reflexión constante sobre cómo nos ven los demás y cómo debemos actuar para mejorar.

MIEDO COMO MOTIVADOR

Más allá de lo que digan las teorías, la mayor parte de las personas se mueven por el miedo. No se trata tanto del miedo a no crecer o a que no le aumenten el sueldo, sino que, en lo profundo, se mueven por el miedo a no ser despedidos. Este miedo subyacente es el que impulsa la mayoría de las acciones cotidianas, afectando las decisiones y los comportamientos en el ámbito laboral.

MOTIVACIÓN EN EL DESARROLLO LABORAL

No te preocupes tanto por motivar a tu gente o por darles beneficios para retenerlos; lo que realmente interesa a los que tienes a tu cuidado es tu compromiso con su crecimiento. No se trata solo de lo económico, sino del desarrollo de sus conocimientos, capacidades y habilidades. No es tan importante tener un plan de carrera estructurado, sino que ellos vean tu genuino interés en su evolución y bienestar profesional.

AUTONOMÍA EN EL LIDERAZGO PERSONAL

La autonomía se define como ser el propio líder de uno mismo, cumpliendo con el mismo rigor los deadlines que te propones como si te los hubiera pedido un jefe. Ya no eres simplemente un obediente que cumple por miedo, sino que el compromiso contigo mismo se convierte en la prioridad. La capacidad de ponerte metas y cumplirlas por tu propia decisión es lo que define una verdadera autonomía en el liderazgo personal.

MOTIVACIÓN EN EL EQUIPO

El equipo está motivado por el orgullo de pertenecer, ser escuchados y valorados dentro de un grupo reconocido por su líder. En equipos de alto rendimiento, los miembros se motivan de una forma diferente, con un nivel de iniciativa superior. La mayoría se motiva inicialmente por miedo, luego por dinero, y finalmente por la expectativa de superarse. En un equipo de alto rendimiento, la motivación sigue el orden contrario: autosuperación, dinero y luego miedo.

LIDERAZGO Y RECONOCIMIENTO FUTURO

El líder no da reconocimientos por logros pasados, sino por los logros futuros, basándose en lo que el equipo puede alcanzar. El reconocimiento sobre lo hecho puede disminuir el rendimiento, ya que genera una falsa sensación de haber llegado al objetivo. El reconocimiento futuro, en cambio, revela el potencial del equipo y los compromete a alcanzarlo. Aunque puede haber frustración por no llegar, este enfoque genera motivación auténtica y gratitud.

ENTUSIASMO DEL LÍDER COMO MOTOR

El líder motiva y entusiasma con su propio entusiasmo. El compromiso y la incondicionalidad se conquistan cuando el colaborador se vuelve “adicto” al reconocimiento, defendiendo su rendimiento para obtener felicitaciones. La motivación que proviene de la presión, el miedo y la insatisfacción consume mucha energía y tiene bajas probabilidades de éxito. El líder, entonces, debe fomentar el reconocimiento hacia el futuro, evitando que el colaborador se quede atrapado en el miedo o en la descalificación.

DINERO COMO MOTIVADOR PRÁCTICO

El dinero es un motivador común y práctico, pero no el mejor. Es adictivo y puede llevar a una mentalidad mercenaria, donde solo importa el pago en lugar de querer ser parte de algo grande o pertenecer a un grupo que valore los logros compartidos. Los mejores motivadores son aquellos que provienen del reconocimiento de un equipo, del deseo de hacer algo significativo y de pertenecer a un grupo que valora lo que se hace.

AYUDA Y AUTONOMÍA COMO MOTIVACIÓN

La ayuda puede calmar, pero no motiva a largo plazo. Una vez que se ha brindado apoyo, lo que realmente motiva es ayudar al otro a desarrollar sus capacidades y autonomía. Esto permite que la persona no dependa de la ayuda externa y pueda crecer por sí misma. El líder debe trabajar para que el colaborador se vuelva independiente y motivado por su propio desarrollo, en lugar de depender siempre del apoyo del líder.

LA MOTIVACIÓN DEL COMPARTIR

La motivación basada en tener razón es solitaria y tiene un alcance limitado. En cambio, invertir en la motivación del compartir, aunque más compleja, es mucho más potente. Fomentar la colaboración y la motivación compartida dentro del equipo permite crear un ambiente de trabajo más dinámico y productivo. El líder debe priorizar el trabajo en equipo y la colaboración para generar resultados sostenibles y duraderos en el tiempo.

LIDERAZGO MEDIANTE DELEGACIÓN Y CONFIANZA

El líder motiva delegando, dando libertad y confianza a sus colaboradores. Inicia actividades, da el ejemplo y anima a que los colaboradores las terminen. Muestra que puede hacer cualquier tarea de cualquier miembro del equipo y que si no la hace no es por incapacidad, sino por no ser su rol. Sin embargo, en caso de ser necesario, él estaría dispuesto a realizarla mejor que nadie, demostrando su compromiso con el equipo.

LO POCO CONFORTABLE DE LA ZONA DE CONFORT

A veces se habla de la zona de confort como si realmente fuera cómoda, pero pocas cosas son más aburridas y desmotivantes que estar en ese lugar. Es un espacio sin adrenalina, que no nos desafía ni nos invita a competir, a ponernos en juego, a resolver algo nuevo, a crear, innovar o hacer algo que nos haga sentir profundamente orgullosos de nosotros mismos. 

Por eso, cuando se menciona la zona de confort, creo que debería llamarse más bien una zona de obnubilación y apatía, donde el conformismo, y no la aceptación, marca el rumbo de una etapa bastante mediocre en nuestra evolución personal.

NO TODO ES MOTIVACIÓN

El exceso de emocionalidad nos puede hacer creer que todo se resuelve con motivación. A veces hay que meterle cabeza, tratar de entender dónde nos equivocamos, dónde no estamos entendiendo la situación, a los demás, o cómo manejar un contexto para conseguir los resultados que queremos. Estar permanentemente angustiados y preocupados no ayuda a entender lo que pasa ni lo que nos pasa. Si no podemos resolver la situación, lo primero es pedir ayuda a alguien de confianza y que consideremos inteligente para arbitrar los medios necesarios para resolverla. No se le puede pedir tanto a la motivación.

CREAR UN SISTEMA DE MOTIVACIÓN

El sistema de motivación de cada persona es único y puede ser peculiar. Sin embargo, hay factores que impactan a todos cuando se trata de motivar. La mejor estrategia es crear un sistema que mantenga la motivación constante.

SISTEMA DE MOTIVACIÓN PERSONALIZADO

Este sistema de motivación sirve como guía y evita la improvisación constante. Al tener un sistema, no necesitamos improvisar continuamente. Para mantener la motivación, debes crear tus propias reglas.

GESTIONAR LA MOTIVACIÓN EMOCIONAL

La motivación se experimenta como un factor principalmente emocional. Detrás de la acción, hay un sistema emocional que debe comprenderse y gestionarse.

APRENDER A RELAJARSE PRIMERO

Si lo que querés conseguir te tensa, entonces no te conviene. Lo primero es estar relajado. Que tu primer objetivo sea fluir, otros objetivos o expectativas pueden tensarte, exigirte. No te generes obligaciones, exigencias que te obliguen a tener que poder hacer algo, como si eso fuera un objetivo. Hay que tener cuidado con las distintas formas de motivarse. Algunos, por miedo a relajarse, se ponen objetivos y exigencias y no se dan cuenta de que con eso dejan de fluir.

LOS DEADLINES Y LA CULPA

Al buscar motivarse con exigencias o con objetivos que presionan para autoasignarse un deadline, todo deja de funcionar. Este tipo de objetivos nos llena de falsas culpas y nos hace sentir que cualquier tipo de relajación es irresponsabilidad. Es verdad que nuestra formación y educación nos han exigido de un modo tal que nos cuesta relacionar la relajación con algo positivo, pero los hombres y mujeres adultos y autónomos tienen que aprender a encontrar el camino de la motivación en la relajación y en el fluir.

BUSCAR EL JUEGO Y RIESGO

En el modelo de exigencia, nunca vamos a alcanzar nuestro máximo potencial, que se da en ese fluir relajado de la experiencia adrenalínica de expandir nuestra conciencia conquistando nuestros miedos. Lo más importante es el juego expansivo por encima de los propios miedos, ir a buscar la adrenalina y el vértigo. Tratar de hacer lo que no te animabas a hacer, ese es el juego. La adrenalina es la nafta que, si no entra en el tanque, es un kilombo.

SUBIR O BAJAR LA MONTAÑA

La metáfora de subir y bajar la montaña nos muestra dos estadios de la vida que marcan dos tipos de actitudes distintas. La lógica de subir la montaña es la lógica del esfuerzo, de las metas, de la preocupación, del estado de alerta y la exigencia por un objetivo, todo es duro y agotador en pos del logro que no llega. Pero en un momento uno se da cuenta que ese modelo, tan jovial como improductivo no tiene tanto sentido.

CAMBIO DE ENFOQUE: FLUIR

En un momento uno se da cuenta que ese modelo, tan jovial como improductivo no tiene tanto sentido, que más bien conviene fluir con lo que la vida nos presenta y ahí empezamos a bajar la montaña. Relajado y sin tanto esfuerzo, bajar la montaña, disfrutando del paisaje que se nos presenta. Al subir la montaña todo es importante, al bajar, lo único importante es disfrutar y estar conectado con uno mismo.

LA PRODUCTIVIDAD EN EL DESCENSO

Finalmente descubrimos que somos más productivos en la lógica del bajar que en la de subir, porque la tensión nos vuelve improductivos. La lógica del esfuerzo continuo y la tensión no contribuyen al bienestar ni al rendimiento óptimo. Por eso, es crucial aprender a fluir con lo que nos presenta la vida y disfrutar de los momentos, sin la constante presión del logro inmediato.

ESCAPAR NO ES LO MISMO

La motivación sana implica querer ir a algún lugar, mientras que la motivación insana se basa en querer escapar de un lugar. La diferencia clave entre ambas radica en el enfoque: la motivación sana tiene un propósito positivo hacia una meta, mientras que la motivación insana se basa en evitar o huir de una situación. Esto crea un ciclo de evasión, en lugar de un impulso hacia el logro y la superación.

SUPER MOTIVACIÓN: ENFOQUE Y ACCIÓN

Super Motivación es un concepto que desarrollé para describir un estado en el que encontramos esa actividad positiva, que construye, que vale la pena, y que no podemos dejar de hacer, que se volvió casi adictiva y que tracciona las otras áreas. Es un foco de motivación que despierta a todo el sistema motivacional. Puede ser un deporte, un hobbie, o cualquier actividad en la que pusimos un foco de energía y autosuperación tal, que no podemos dejar de hacerla.

CONVERTIR EL ESFUERZO EN PLACER

Una de los posibles caminos de la super motivación, que son un cambio de juego y paradigma radical en el sistema motivacional, es el hecho de que esa actividad que te super motiva es una virtud, que anteriormente era un vicio, atravesado por la pereza. Es decir, que ahora no podés dejar de hacer eso que antes te era casi imposible hacer, eso que pensaste que nunca iba a poder hacer, que sentías que no podías o estabas negado.

GENERAR HÁBITOS PARA MOTIVACIÓN

La virtud es un hábito que se construye a través de la repetición de acciones, no de pensamientos ni de la estabilidad de los estados de ánimo. Es necesario practicar de manera intencional con las pequeñas cosas para que las grandes se vuelvan naturales, es decir, para desarrollar virtudes. Aprender a jugar es fundamental para vivir bien. El hábito permite que lo difícil se vuelva automático, promoviendo una práctica constante que fortalece la motivación a largo plazo.

ENFRENTAR LA ANSIEDAD CON ENOJO

Hay un montón de cosas que no nos animamos a decir hasta que estamos enojados, que en estado de tranquilidad no diríamos. Si estamos en un partido de fútbol, le pegan a un compañero y sale el enojo a defenderlo, genera una reacción emocional de venganza atípica, puede ser usado como tema de motivación. Utilizar el enojo como fuente de motivación es un mecanismo frecuente, pero no es el más adecuado, porque no tiene un origen sano.

ENOJO COMO MOTIVACIÓN PELIGROSA

Utilizar el enojo como fuente de motivación es un mecanismo frecuente, pero no es el más adecuado, porque no tiene un origen sano. No es una motivación serena, sino todo lo contrario. Incluso cuando trae resultados, sigue sin ser sana. Si la situación amerita precisión o empatía, motivarse a través del enojo es complicado. Este tipo de motivación puede generar reacciones impulsivas, que a largo plazo pueden afectar el rendimiento y las relaciones interpersonales.

ANSIEDAD COMO FALSA MOTIVACIÓN

Evita motivarte a través de la ansiedad. A veces uno está ansioso o nervioso y necesita descargar esa ansiedad y energía en algo, esto se puede disfrazar de motivación, pero que en realidad es una descarga de nervios. No es la mejor motivación porque el motivo no es avanzar el proyecto, sino descargar los nervios. Esta forma de “motivación” es reactiva y no sostenible, ya que se basa en la necesidad de calmar el malestar emocional más que en la acción productiva.

LA MOTIVACIÓN ENFOCADA EN EL FUTURO

La motivación integra, conecta y fluye a través del pasado, presente y futuro. ¿Qué significa esto? Que la motivación por los logros es efímera, queda en el pasado junto con la celebración del objetivo alcanzado. Disfrutás del logro presente, pero te motivás por el futuro, el objetivo, lo que está por venir. La motivación es la mirada puesta en el horizonte de oportunidades y posibilidades. Es el deseo constante de avanzar y superar lo alcanzado, sin estancarse en los logros pasados.

CELEBRAR LOGROS Y APROVECHAR EL FUTURO

Pero no nos limitemos a motivarnos únicamente con el futuro, celebremos también lo alcanzado. No permitamos que lo que nos falta y deseamos nos impida ver lo que hemos construido. Hay una motivación basada en el estímulo del logro obtenido, que dura poco, pero igual es importante celebrarlos. Recordemos que podemos ser mejores sin ignorar lo que ya hemos conquistado. La celebración de los logros fortalece nuestra motivación y refuerza el camino hacia el futuro.

MOTIVOS SANOS PARA LA MOTIVACIÓN

Algunos motivos sanos para motivarse son: una visión, un objetivo, el Otro, la expectativa de conectar, construir un proyecto y autosuperarse. La base de la motivación debe basarse en los proyectos (libro), en un estímulo a largo plazo. Estos motivos proporcionan una dirección clara y permiten una conexión genuina con los objetivos personales y profesionales. La motivación debe ser sostenible, estar alineada con un propósito más grande y no depender únicamente de recompensas inmediatas o externas.

ENFOQUE EN EL INTENTO, NO RESULTADO

Enfoca tu motivación en el intento, no en el resultado. Somos incapaces de conocer el resultado antes de tiempo, pero el intento se encuentra en el presente y por lo tanto, es nuestro. El logro brinda placer, pero el intento genera un sentido de orgullo. La motivación centrada en el esfuerzo pone énfasis en el proceso, el aprendizaje y la mejora continua. Apreciar el esfuerzo, independientemente del resultado, fortalece el compromiso y la satisfacción personal.

MOTIVACIÓN POR APRENDIZAJE Y CRECIMIENTO

Has llegado hasta donde estás gracias a tus aprendizajes, conocimientos y habilidades, entonces es necesario motivarse por el aprendizaje en lugar del logro. Amplía tus recursos, variantes, estilos y jugadas. Completa tu juego. No debes sentirte amenazado por lo que aún no sabes, solo representa un potencial de crecimiento. No significa que retrocedas si aparece algo que desconoces. En nuestras ganas de superarnos, somos aventureros descubriendo nuevos mundos. Se abrirán infinitas oportunidades para aprovechar.

LA CONSISTENCIA DE PERSEVERAR

Así como un martillo es valioso no porque clava, sino porque no se inmuta ante los golpes y resiste, la consistencia también es un fin en sí misma. El abandono es una anticipación de la incapacidad de perseverar. La debilidad no radica en no lograr algo, sino en dejar de resistir en el intento. La felicidad se experimenta cuando una virtud se despliega y demuestra su consistencia a través de la perseverancia. El disfrute se encuentra en la capacidad de perseverar.

CREAR UN ENTORNO INSPIRADOR

Un entorno propicio es aquel que te inspira. Cuida tu entorno para que sea una fuente constante de inspiración. La inspiración se encuentra en lo ordenado, lo hermoso, lo significativo. La suciedad, la fealdad, el desorden, las discusiones vacías, desvanecen la inspiración. Fomentá el orden, lo grandioso, lo estético, lo valioso, lo heroico, lo luchado. Por eso es importante cuidar tu entorno de trabajo y los lugares en los que te encuentras. A través de la inspiración, te conectas contigo mismo.

ENVIDIA O INSPIRACIÓN DE LOGROS AJENOS

Un automóvil, una casa, pueden inspirar cuando representan el logro de algo más profundo. Existen lugares y personas que te inspiran, mientras que otros pueden desvanecerla. Permítete que los logros ajenos te inspiren grandeza en lugar de generar envidia impotente. La inspiración que proviene de los logros de otros debe ser vista como una oportunidad para crecer, no como un reflejo de insuficiencia. Transformar la envidia en inspiración te lleva a avanzar hacia tus propios objetivos.

MICRO LOGROS Y MOTIVACIÓN SANA: MICRO LOGROS

La sensación de empoderamiento que proviene de los pequeños logros encadenados es altamente motivadora. Los juegos, como Candy Crush, se basan en este sistema de micro logros. Estos pequeños logros alimentan constantemente la motivación, llegando al punto de ser adictivos. Son numerosos estímulos que brindan sensaciones de control, poder, confianza y entusiasmo. Es un sistema que reconoce y premia constantemente el entusiasmo generado por cada logro. Estos micro logros son esenciales para mantener la motivación activa.

CONTROL DE OBJETIVOS PARA EVITAR BLOQUEOS: OBJETIVOS

Comprender cómo la emoción de los micro logros genera motivación y entusiasmo, creando una sensación emocionante que te hace querer seguir adelante sin poder detenerte. La falta de control y la incapacidad de medir un objetivo pueden generar bloqueos y parálisis. Sin evaluar ni dimensionar adecuadamente nuestras metas, nos sumergimos en un infinito confuso que nos lleva al abandono. Sin embargo, sí tenemos la capacidad de medir y evaluar nuestros objetivos. Esto permite un control constante de los avances.

LA IMPORTANCIA DE OBJETIVOS MEDIBLES: OBJETIVOS MEDIBLES

Sin evaluar ni dimensionar adecuadamente nuestras metas, nos sumergimos en un infinito confuso que nos lleva al abandono. Sin embargo, sí tenemos la capacidad de medir y evaluar nuestros objetivos. Cuando podemos ver el logro de cerca, nos motiva y nos impulsa a seguir adelante. Mientras que los grandes objetivos a largo plazo, como las visiones, pueden resultar difíciles de medir, es importante que los objetivos a corto plazo sean lo más controlados y medibles posible.

DIVIDIR OBJETIVOS EN PEQUEÑOS PASOS: OBJETIVOS

Cuando estableces objetivos a largo plazo, es recomendable descomponerlos en metas más pequeñas y específicas. De esta manera, puedes enfocarte en los pasos progresivos que te acercarán al logro final. Comenzar por los aspectos más amplios y luego ir detallando te permite tener una visión clara del camino a seguir. Este enfoque facilita el avance constante, dándote un sentido de logro y motivación a medida que alcanzas cada paso hacia tu objetivo final.

ESTABLECER OBJETIVOS CORTOS Y SIMPLES: OBJETIVOS CORTOS

En contraste, al establecer objetivos a corto plazo, es útil comenzar con metas más simples y alcanzables. A medida que las vas logrando, puedes ir aumentando gradualmente el nivel de dificultad y ambición. Este enfoque te brinda un sentido de progreso constante y te impulsa a superar nuevos desafíos. Tener metas alcanzables en el corto plazo te mantiene motivado, sabiendo que cada pequeño logro te acerca a los objetivos más grandes y complejos.

PERSPECTIVA DE “MÁS A MENOS”: OBJETIVOS PROGRESIVOS

Adoptar una perspectiva de “más a menos” para los objetivos a largo plazo y de “menos a más” para los objetivos a corto plazo te ayuda a estructurar tu camino hacia el éxito de manera efectiva y alcanzar tus metas de manera progresiva. La clave está en no sentirse abrumado por el panorama general, sino en dar pasos pequeños y concretos que, con el tiempo, te lleven a alcanzar tus objetivos más grandes y ambiciosos.

NO INTENTAR ES PERDER: INTENTO

Un sabio árabe me compartió una sabia frase: “Si no lo intentas, pierdes”.

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