CRECER SIGNIFICA AFRONTAR DESAFÍOS CADA VEZ MÁS GRANDES Y COMPLEJOS
Todos queremos crecer, pero no siempre estamos dispuestos a enfrentarnos con los desafíos que implica. Crecer significa aprender a manejar situaciones y personas cada vez más complicadas, porque los clientes, los jefes y los contextos con los que interactuamos se vuelven más exigentes. Muchas veces creemos que crecer es simplemente llegar a un lugar que nos merecemos por todo lo que hicimos, pero las posiciones logradas no funcionan con lógica de valor pasado, sino de valor presente. Un nuevo rol más alto implica mayores desafíos y demanda más inteligencia, capacidad estratégica, empatía, tolerancia a la frustración, negociación y perseverancia. Además, nuestra expectativa de crecimiento influye en nuestra disposición a afrontar situaciones difíciles. Si creemos que podemos seguir creciendo, soportamos contextos más complejos, pero si sentimos que hemos llegado al techo, buscamos estabilidad y tranquilidad. En el mundo de hoy no hay tanto espacio para esa estabilidad, sino que el crecimiento está marcado por la adrenalina del desafío constante. No solo se espera que logremos mejores resultados, sino que también desarrollemos habilidades para manejar situaciones y personas cada vez más difíciles. Crecer no es solo avanzar en la estructura, sino evolucionar en la forma en que enfrentamos el mundo.
PENSAR EN LO QUE FUNCIONA
En la toma de decisiones, hay dos enfoques principales: el racional y el emocional. Si nos dejamos llevar por las emociones, priorizamos el gusto o el disgusto que una situación nos genera sin preguntarnos si realmente está funcionando para alcanzar un objetivo. Este enfoque puede llevarnos a estancarnos en el malestar o en el placer momentáneo, sin evaluar si avanzamos en la dirección correcta.
Poner el foco en lo que funciona hace que el pensamiento sea más estratégico y libre de conflictos innecesarios. En lugar de preguntarnos si algo nos gusta o no, analizamos si nos acerca a lo que queremos lograr. No se trata de negar las emociones, sino de postergarlas hasta haber tomado decisiones efectivas. Curiosamente, al conseguir lo que funciona, las emociones positivas aparecen naturalmente como resultado del logro alcanzado.
Este principio se aplica a todas las áreas de la vida, desde la gestión de proyectos hasta las relaciones personales. Muchas veces, la insatisfacción surge porque se priorizan sentimientos sobre hechos concretos. En vez de dejarnos llevar por el cansancio emocional, conviene analizar qué está funcionando o fallando para tomar mejores decisiones. Al final, lo racional y lo emocional no son opuestos: si algo funciona, también se siente bien.
EL VALOR DE UN SISTEMA PROPIO – MINDSET
Un sistema propio da identidad y fuerza. Cuando se crea un sistema único y auténtico, no solo se crea una estructura eficaz, sino también una identidad que no depende de influencias externas. Esta autenticidad es la base sobre la que se construye la verdadera potencia, ya que se basa en principios propios, no en imitaciones de otros. Tener un sistema propio, con una identidad clara, genera confianza y permite afrontar desafíos con seguridad y coherencia.
LO QUE MAS TE VA A RENDIR ES TRABAJAR EN TU PERFIL
Estamos demasiado enfocados en resolver el día a día, en las próximas 24 o 72 horas, el trimestre, o cualquier espacio donde fijamos objetivos concretos. También nos centramos en cómo nos sentimos en este presente, y esa mirada táctica-operativa nos impide ver lo estratégico. Pero lo estratégico no es solo pensar en el largo plazo, sino desarrollar una perspectiva más potente y sustentable. Si en lugar de obsesionarnos con lo inmediato, nos enfocamos en nuestro perfil, en identificar nuestras ventajas para potenciarlas y nuestras limitaciones para neutralizarlas, vamos a jugar en otro nivel. Pero esto no se trata solo de potenciar lo que ya tenemos, sino de balancear el perfil: fortalecer lo que nos falta para no depender únicamente de nuestras fortalezas. Y, paradójicamente, esta mirada estratégica sobre nosotros mismos es la que más negamos sin darnos cuenta, cuando en realidad es la que más impacto tiene en nuestros resultados. La clave está en fortalecer nuestra comunicación, generar confianza, entender los contextos y predecir escenarios con precisión. Si no enfrentamos nuestros miedos, no vamos a desplegar nuestro verdadero juego. Al final, cualquier objetivo o sueño es solo un subproducto de en quién nos convertimos para alcanzarlo. Nuestra meta real siempre es ser nuestra mejor versión.
CRECIMIENTO PERSONAL SOBRE COMODIDAD – MINDSET
El crecimiento personal debe ser siempre más importante que la comodidad de los demás. Esta mentalidad de “mi crecimiento antes que la comodidad de otros” permite priorizar las decisiones y acciones que favorecen el desarrollo propio. No se trata de vivir para complacer a los demás, sino de enfocarse en las metas personales y de crecimiento. Esta mentalidad es esencial para tomar decisiones valientes y avanzar hacia el éxito personal, incluso cuando ello implique incomodar a otras personas.
COMPROMISO Y PASIÓN EN EL TRABAJO – COMPROMISO
El verdadero compromiso va más allá de cumplir con las tareas asignadas; se trata de entregarse por completo al trabajo con pasión. Es una forma de involucrarse completamente, no como un observador, sino como un participante activo en la construcción de resultados. Esta entrega apasionada implica sentir que el trabajo es tuyo, que no es solo una obligación, sino una oportunidad para contribuir significativamente. El compromiso real en el trabajo genera un impacto tangible en el equipo y la organización.
LLEGASTE HASTA DONDE SUPISTE ENTENDER Y MANEJARTE
Si estás en un lugar, en una situación o en una posición en la que no querés estar, porque querés estar en otra, porque considerás que te merecés algo diferente, o por cualquier otra razón, sabé que podés atribuirles las causas a los demás enojándote, o tomar conciencia de que tomaste un camino equivocado. Es decir, que entendiste la situación de manera errónea, lo que te llevó a tomar decisiones incorrectas y a ejecutarlas, quizá, de forma equivocada.
Podés creer que el enojo, que no es más que impotencia reprimida, legitima tu queja frente a los demás, o podés ser protagonista y responsable de la situación, asumiendo que, para que las cosas fueran distintas, debiste haberlas entendido y manejado de otra manera.
ENCONTRÁ PAZ EN TUS ELECCIONES – PLENITUD
Dónde encontramos nuestra fuente de paz, de plenitud, de salud, de satisfacción. El lugar, el modo, las actividades y las personas con las que buscamos esto van a definir lo que encontremos o la efectividad de lo que deseamos hallar en esta búsqueda. Ser efectivo para encontrar estas cosas supone, como condición, valorar lo bueno por encima de lo que nos gusta. No todo lo que nos gusta es bueno, aunque muchas cosas sí lo sean, pero si no podemos distinguir dentro de lo que nos gusta lo bueno de lo malo, confundiremos el bien con lo placentero y terminaremos siendo esclavos de nosotros mismos y de nuestra incapacidad para interpretar la realidad y las consecuencias de nuestros actos. Por otro lado, estas distorsiones llevan a priorizar, como urgentes o fundamentales para la calidad de vida, cosas dañinas que solo nos descontrolan, otorgándoles poder, ya sea a factores externos o incluso imaginarios, sobre nuestra sensación de plenitud, paz y satisfacción. Estas cosas solo se alcanzan sintiendo control y autodominio sobre la propia vida, vivida en la intimidad.
PAZ E IMPACTO: UN CICLO VIRTUOSO – BALANCE
Cuidar la paz interior y nuestra capacidad de generar impacto son pilares fundamentales. Cuando estamos tranquilos, relajados y fluyendo en nuestro propio juego, no en el de otros, generamos un mayor impacto. Este impacto, a su vez, alimenta nuestra paz interior. Sin embargo, si nos encontramos en estados como ansiedad o enojo, esta paz se ve comprometida, afectando nuestra capacidad para razonar con claridad y detectar prioridades, lo que reduce tanto nuestra efectividad como nuestro impacto.
CUIDAR LA PAZ PARA MOTIVARSE – MOTIVACIÓN
La paz interior es clave para mantener la motivación y un estado interno positivo. Este estado mental, o mindset, influye directamente en nuestra habilidad para pensar con claridad y generar emociones que nos impulsen a actuar. Al cuidar nuestra paz, protegemos nuestra capacidad de entusiasmo y acción, lo que nos permite enfrentar los desafíos con energía renovada y una visión constructiva hacia nuestras metas.
RELACIONES QUE FOMENTAN LA PAZ – ENTORNO
Es esencial rodearnos de personas que fomenten nuestra paz y entusiasmo. Más allá de cómo nos traten, estas personas nos ayudan a entender la realidad, adoptando un rol protagónico y dejando de lado el consuelo pasivo. Identificar y confiar en individuos que nos ofrecen perspectivas valiosas fortalece nuestra capacidad para razonar mejor y mantener una visión clara, incluso en situaciones que aún no comprendemos plenamente.
ASUMÍ LAS CONSECUENCIAS DE TODO – CONCIENCIA
A veces es más fácil aparentar que todo está bien y evitar tomar conciencia de las consecuencias de lo que hacemos, pensamos o incluso sentimos. Este mecanismo de evasión nos permite seguir adelante sin enfrentar las realidades incómodas o desafiantes que podrían requerir un cambio. Sin embargo, ignorar nuestras acciones, pensamientos y emociones puede llevarnos a repetir patrones disfuncionales, alejándonos de soluciones reales. Reconocer estas dinámicas es clave para asumir el control y avanzar con mayor claridad.