REFLEXIÓN Y PARTICIPACIÓN ACTIVA – JA
La reflexión y participación activa son esenciales en el desarrollo de programas como el de la comunidad JA, que buscan sensibilizar a las personas para fomentar su participación. Esta sensibilización tiene como objetivo generar un impacto positivo, movilizando recursos, como la donación de dinero, para causas que valgan la pena. Al involucrar a las personas de manera reflexiva, se asegura un mayor compromiso y una mayor disposición para contribuir con el propósito propuesto.
COMPROMISO Y VALORES EN NEGOCIACIÓN – COMPROMISO
El compromiso es un concepto fundamental, pero ha evolucionado con el tiempo. Anteriormente se entendía como un sujeto, algo en lo que uno debía involucrarse. Ahora, el compromiso se ha convertido en un predicado, dirigido hacia algo específico, como un propósito. Este cambio implica una mayor claridad en lo que uno se compromete. Sin un propósito claro con qué comprometerse, el compromiso pierde su fuerza y se desmorona, quedando sin rumbo.
EL PELIGRO DE PROMETER MÁS DE LO QUE PODÉS
Es muy peligrosa la gente que cree que puede resolver cosas que en realidad no puede. Porque, en el momento en que se dé cuenta de que no puede hacerlo, la impotencia y la vergüenza por no lograrlo, sumado a haberse comprometido con quien esperaba que lo resolviera, puede llevarla a justificar la situación de la manera más extravagante, con una lógica incomprensible y adjudicando culpas a cualquiera, sin la más mínima racionalidad.
Por eso, es importante validar, cuando alguien se compromete a resolver algo, si ese compromiso está basado en una capacidad real o en un ego desbordado que roza lo omnipotente.
COMPROMISO COMO BASE DE VÍNCULOS
El compromiso es una actitud profunda y consistente de quien, en un vínculo, se siente parte responsable del cuidado de alguien o algo. En los vínculos reales, el compromiso es la garantía de esa relación, actuando como el pegamento entre las partes, ya sea unilateral o recíproco. En un buen vínculo, este compromiso se sustenta en la reciprocidad. Para que sea sostenible, debe estar basado en una relación sana, donde la confianza mutua y el respeto a la autonomía de cada parte sean considerados.
BUSCA INTERESES COMUNES, NO EXIJAS COMPROMISOS
Si planteás una relación o colaboración basándote en el compromiso, es probable que no logres despertar el interés ni la iniciativa del otro. En lugar de enfocarte en la formalidad de un compromiso, prestá atención a los intereses comunes.
Enfocá la situación desde una perspectiva de conveniencia mutua, destacando los beneficios recíprocos de avanzar en una línea o realizar una acción en particular.
LA CALIDAD DEL COMPROMISO IMPORTA
Es necesario identificar la calidad del compromiso que generamos en nuestros vínculos, ya sean afectivos, laborales o de negocios. Si el compromiso surge de la profundidad de la relación, será de calidad. Sin embargo, si está basado en la recompensa o el beneficio, será superficial y fluctuará según lo que se obtenga del vínculo.
EXIGIR MÁS ALLÁ DEL COMPROMISO
Muchas veces exigimos al compromiso cosas que no puede dar. Creemos que, por el hecho de que alguien se comprometió, podemos reclamarle sin darle nada a cambio. Es importante honrar los compromisos, pero también debemos colaborar para que los demás puedan honrar los suyos. Si alguien deja de cumplir su compromiso, debemos cuestionarnos qué ha cambiado para que eso ocurra.
SUPERAR LO BÁSICO DEL COMPROMISO
A veces nos escudamos en el compromiso y creemos que cumplir con lo básico es suficiente para que todo funcione. Sin embargo, el compromiso debe ser la base de una entrega mayor, que aporte valor y contribuya al crecimiento del vínculo. No basta con cumplir lo mínimo; el compromiso debe ir acompañado de una vocación por mejorar y hacer crecer a los demás.
RELACIÓN ENTRE COMPROMISO Y RECIPROCIDAD
El compromiso crece a medida que lo hace el vínculo, y este se fortalece cuando una persona se siente escuchada, valorada e importante. Por eso, involucrar al otro como una parte activa y protagonista, con capacidad para contribuir, es clave para que el compromiso se refuerce.
ESCUCHAR Y VALORAR GENERA COMPROMISO
Si querés involucrar al otro y generar compromiso, es fundamental tomarse el tiempo para hacerle preguntas. Así, la persona se sentirá escuchada y valorada, lo que promoverá un compromiso natural y auténtico.
EL COMPROMISO NO SE EXIGE
El compromiso es algo que se otorga, que se construye en el otro. Se puede fomentar, pedir amablemente, pero el compromiso se debe ganar. Es decir, nunca se puede exigir ni reclamar; el compromiso del otro no se puede imponer.
CAMBIO DEL VALOR DEL COMPROMISO
Con el tiempo, el concepto de compromiso ha pasado de estar arraigado en valores formales a ser más dinámico, en función de la calidad del vínculo. Hoy, el compromiso varía según la relación; ya no es una constante. En generaciones más jóvenes, el compromiso es más vulnerable a las discusiones y a la falta de reciprocidad. Por eso, es vital prestar atención a cómo cuidamos nuestras relaciones.